
ANA ORANTES RUIZ (1937-1997)
La víctima de violencia de género que cambió la ley española
La granadina Ana Orantes ha pasado a la historia de nuestro país como la víctima de violencia de género cuyo asesinato propició el cambio legislativo más importante respecto a la violencia hacia las mujeres en España.
Ana sufrió violencia de género extrema a manos de su esposo durante toda su vida y de manera pública. Primero, delante de sus suegros, con los que vivía el joven matrimonio; después, delante de los hijos e hijas que le fueron naciendo el matrimonio. A lo largo de cuarenta años, las palizas fueron continuas, y también la violencia hacia su familia. Incluso, los intentos de violación hacia sus hijas menores.
A pesar de que Ana lo denunció reiteradamente, hasta el año 1981 el divorcio no fue legal en España ni había una consideración pública de la gravedad de la violencia hacia las mujeres en el seno de la pareja, que se consideraban «peleas normales en la familia». Hasta 1996 no pudo divorciarse y el juez dictaminó que compartiesen la vivienda: la parte superior para Ana y la inferior para su ex marido. A pesar de ello, el acoso seguía siendo constante, y las denuncias de Ana hacia su acosador, José Parejo.
En 1997, Ana se armó de valor y relató en la televisión pública andaluza su calvario. Lo hizo en un magazín de tarde de máxima audiencia en un programa inédito, que era la primera vez que una mujer relataba de esta manera la violencia de género. Trece días después, José Parejo asesinó a Ana Orantes prendiéndole fuego.
La repercusión nacional del caso, y el hecho de que el tremendo testimonio de Ana Orantes estuviese grabado y fuese público, provocó una revisión de la ley española al respecto. Sólo unos meses después, se aprobó el Plan de Acción Contra la Violencia Doméstica, se modificó el Código Penal y la ley de enjuiciamiento criminal y en 2004 nació la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
